miércoles, 16 de octubre de 2013

Moras negras

Hoy, entre clase y clase, mientras charlaba con mi grupo de clase, no he podido evitar fijarme en un sonido que hacía tiempo que no escuchaba: una compañera escribía con su teléfono, completamente enfrascada en él,  a unas velocidades vertiginosas. 
"¿Que tiene eso de especial?" Os preguntareis. En la actualidad nada, claro está; vivimos gran parte de nuestro tiempo de ocio y trabajo en un plano virtual, muy relacionado con la realidad de nuestro día a día (por desgracia, en mi opinión) y vemos cientos de personas que, de forma habitual, viven conectadas a sus teléfonos móviles (por no decir "ordenadores capaces de llamar") como si de una extremidad más se tratasen. Lo que realmente me llamó la atención es de que el dispositivo fuera una "Blackberry", marca y modelos de la misma que han caído en desuso frente a las pantallas táctiles de los nuevos "smartphones" y su mejorado sistema operativo.

Que curioso... Hay que ver lo genialmente metafórico y visionario del nombre... "Mora negra"...
Según la compañía de marcas Lexicon Branding, el término fue acuñado debido al parecido que guardan las teclas del aparato con las drupas de una mora aunque, sinceramente, creo que hay un origen oculto del mismo que guarda relación con otro tipo de funcionalidad bastante más interesante a tener en cuenta: 

Tiempo atrás, en EEUU, para evitar que los nuevos esclavos escaparan de los campos de algodón, sus amos les ataban una bola negra de hierro de forma irregular al pie con la ayuda de una cadena y un grillete. Estos la llamaban, cariñosamente, "Mora negra" o "Black berry" debido a su parecido con la conocida fruta.

¡Y es que no puede ser más cierto! ¡Se supone que la tecnología ha de estar a nuestro servicio, no hacernos dependientes de ella! No se si queda tan lejos la cinematográfica idea de que los robots se hagan con el control del planeta... ¿Acaso no lo han hecho ya?





~~TROVADOR DE SUEÑOS~~

martes, 1 de octubre de 2013

¿Tipos de amigos?

El otro día estuve discutiendo sobre el concepto de amistad y sus múltiples acepciones.
Si remitimos a la R.A.E y buscamos la definición de "amistad", la primera que nos encontramos dice así:


1. f. Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.

Tras ello, he buscado el término "amigo/ga" y la definición es la siguiente.


1. adj. Que tiene amistad. U. t. c. s. U. (Usado también) como tratamiento afectuoso, aunque no haya verdadera amistad.

Siempre me parecerá curioso que el propio diccionario recoja el uso incorrecto (como buen instrumento que es) de esta y otras palabras; ¡Esta es la raíz de mi reflexión de hoy! Y es que me he dado cuenta de que hay pocos amigos como tal que puedan ser recogidos en el término "amistad" (aunque para ello no haga falta tener un máster). Sin embargo, hay gente que defiende de forma férrea que sí y que, además, tiene muchos y todos maravillosos. 
Por un lado, llaman amigos a la gente con la que solo te vas de copas un fin de semana casual para reír y pasar el rato, llaman amigos a los compañeros de clase o de trabajo (Y cuando me refiero a compañero, me refiero a los que tan solo te "acompañan" durante el día), etcétera. Esto es, a veces, la fuente de que nos llevemos a engaños y, por tanto, a decepciones.

¡No hay tipos de amigos! ¡No encuentro posible dicha diversidad! Yo lo que entiendo es que hay amigos con los que te vas de copas, hay amigos que trabajan o estudian contigo; hay amigos que, además de ser amigos, su trato es fortalecido en distintos ámbitos de tu vida.


Por ello considero que además de "afecto", la definición debería incluir el término "apoyo", incluso "reciprocidad" entre sus líneas... Para evitar engaños y, por tanto, decepciones.
~~TROVADOR DE SUEÑOS~~